Volviendo al debate medios
tradicionales-nuevas tecnologías, parece que la cosa no está tan clara, ya que
hay una concepción errónea sobre el cambio de metodología. Si sustituimos los
libros de texto por ordenadores y nos quedamos ahí, poco habremos cambiado. El profesor hace cincuenta años podía dar un
papel activo al alumno en un aula donde solo contara con una pizarra y tiza, y
hoy se puede dar la transmisión de conocimientos de profesor como protagonista
frente al alumno pasivo aun cuando cada uno de los niños cuente con un
ordenador sobre su mesa. Es decir, la clave no está en colocar un ordenador a
cada niño y ya está. El trabajo no se hace solo.
Pero me voy a detener un momento
sobre algo que siempre me he preguntado. A veces nos pretenden dar la idea de
un avance en la enseñanza, una moderna pedagogía con imágenes de niños con su
ordenador en el aula. Cuando contemplo esas imágenes, me pregunto si se tienen
en cuenta la previsión de riesgos que entraña esta herramienta. No tendría
sentido que algo que se cuida al detalle con los trabajadores de las empresas
se obviara en los niños. Me refiero a la luz, distancia a los ojos, inclinación
del cuello…En las oficinas podemos ver como el personal se coloca un paquete de
folios bajo el teclado para no padecer del cuello o cómo se mide la potencia de
la luz para asegurarse de que es la
necesaria para trabajar.
Por desgracia, existen estudios que relacionan el uso de
ordenadores con problemas oculares (cf.,
Sotoyama, Bergqvist, Jonai y Saito, 2002), y con problemas musculares (cf.ames, Harburn y Kramer, 1.997)
No olvidemos que existen
diferencias biomecánicas entre adultos y niños, pero estas no se tienen en
cuenta cuando se implementan los equipos informáticos en las aulas.
(Blackstone, Karr, Camp y Johnson, 2008).
Por tanto, aceptemos y demos la
bienvenida a todo lo bueno que nos puedan aportar las nuevas tecnologías, pero
por favor, no descuidemos la seguridad de los niños. No cometamos el mismo
error de hace años, cuando se sobrecargaban las mochilas de los alumnos
generando dolores de espalda.
¿Se os ocurre cómo se podrían
minimizar los riesgos de usar el ordenador en clase?
Varela et all. (2.008).
El libro de texto ante la incorporación
de las TIC a la Enseñanza. Universidad de Santiago de Compostela.
Recuperado de http://www.federacioneditores.org/0_Resources/Documentos/Los_TIC_enEnsenanza.pdf

¡Qué entrada tan acertada!
ResponderEliminarSe trata de un problema real, los adultos que trabajan durante muchas horas frente al ordenador, pueden sufrir problemas tanto oculares, como musculares al estar sentados en una silla frente al ordenador. En mi opinión, un adulto puede ser más consciente de este hecho, pero para un niño, deberían de ser sus padres, tutores o docentes los que les enseñaran una serie de buenos hábitos, entre los que podemos enumerar pasar menos horas frente a pantallas, reducir el nivel de brillo, etc.